El toreo es un arte que es parte de la cultura e historia de muchos pueblos. Su origen es remoto, el URO ungulado de Europa central es el ancestro genético del toro bravo. Bello ejemplar de la zoología, símbolo de fuerza y peligro, siendo su bravura un misterio, ya que es un atributo congénito, independiente de otros instintos, como el del león por ejemplo que ataca por sobrevivir. El toro bravo acepta la presencia del hombre y convive con él, su agresividad es indescifrable, en su naturaleza misma. Por esta relación se originó un oficio que en ésta época se practica, y es un espectáculo masivo en el sur de Francia, España y Portugal, igual que en muchos países de América latina.
Su técnica no tiene inventor puntual; ha sido esa convivencia a lo largo de la historia con esta especie única en el mundo que ha permitido la existencia de grandes toreros que la han evolucionado para actualmente manejar una fuerza desproporcionada y brutal con adminículos tan endebles como las telas de capa y muleta, escenificando emoción, estética y arte.
Si el propósito es conocer más a fondo el mundo de la fiesta de los toros podemos ofrecer interesantes opciones para familiarizarse más con este apasionante arte, lleno de emociones fuertes; con la dirección de un reconocido matador de toros lograremos descifrar y dominar la fiereza de las reses bravas, con prácticas y clases de toreo de salón, para conocer las técnicas básicas y el conocimiento de los terrenos de la plaza y del toro, además de los pases más importantes, su historia, forma de ejecutarlos y la importancia artística al ejecutar cada uno de ellos; además es posible visitar y participar de una tienta, labor típica y fundamental en una ganadería de reses bravas.