Desde tiempos inmemorables existe una tradición entre las comunidades indígenas locales de la provincia del Chimborazo, esta consiste en una especie de peregrinaje a los hielos eternos del Chimborazo para obtener el milenario hielo de los glaciares para con este preparar sus bebidas. Aunque la cantidad de personas que se dedican a esta actividad se ha reducido notablemente, esta costumbre aun persiste hasta el día de hoy. Bloques de hielo son extraídos los días martes y viernes y son transportados en mulas hacia la ciudad de Riobamba para ser utilizados en la preparación de los famosos “raspados” y vendidos en las ferias abiertas de los días miércoles y sábado.